Los niños de alta capacidad en el aula

Si eres un profesor, sabrás que en tu aula es muy probable que hay uno o más niños de altas capacidades. Pero, ¿están identificados? ¿sabes quiénes son?

 

Las aulas son diversas y cada niño es diferente, único y especial. Pero como sabemos, además, hay niños con necesidades especiales de aprendizaje, pues ellos tienen características distintivas que necesitan ser tenidas en cuenta.

No se trata de poner etiquetas, sino de reconocer a estos alumnos y así ofrecerles una educación adecuada. Todos los alumnos tienen derecho a una educación que garantice que desarrollen al máximo su potencial y su talento.

En todos los cursos nos encontramos con alumnos con dificultades de aprendizaje (normalmente ya diagnosticados y atendidos) y por estadística sabemos que debe haber además, entre otros, alumnos con dislexias, alumnos con deficit de atención y alumnos de alta capacidad. Lo deseable sería poder identificar a estos alumnos lo antes posible, pues en la mayoría de los casos o bien pasan desapercibidos o bien son detectados únicamente cuando caen en un importante problema de comportamiento, actitud o de aprendizaje.  Si no son identificados, no se les garantiza el correcto aprendizaje y como mínimo, sufren inadaptación.

Estas son algunas características habituales y comunes a muchos niños de altas capacidades y que pueden apreciarse en su forma de trabajo:

  • Pensamiento flexible:  Pueden ser muy lógicos y a la vez tienen la mente abierta.
  • Pensamiento divergente: Tiene habilidad para producir pensamiento divergente, completamente desconexo de la lógica y de la secuencia previa, completamente originales.
  • Pensamiento reflexivo: Tiene habilidad para hacer reflexiones sobre sus actitudes y examinar todos los elementos presentes en una situación específica o idea.
  • Pensamiento independiente: Tiene habilidad para la reflexión y para dar su opinión.
  • Habilidad para el aprendizaje: Reconoce las relaciones entre hechos y significados en diferentes áreas del conocimiento.
  • Memoria excelente: Tiene habilidad para memorizar, tanto información obtenida de la lectura del material como experiencias de la vida. Además, su memoría de trabajo es muy buena, pudiendo procesar al mismo tiempo varios elementos nuevos y/o  almacenados, lo que es muy útil para resolver problemas.
  • Flexibilidad cognitiva: Gran capacidad para afrontar situaciones nuevas y para adaptarse a un cambio.
  • Compromiso con la tarea: Demuestra concentración, interés expresivo, motivación, y esfuerzo personal hacia las tareas en áreas diferentes.
  • Autorregulación: Tienen un mayor control sobre sus procesos autorregulatorios lo que les hace ser más competentes en las tareas y tener rendimientos más altos.
  • Iniciativa y capacidad de resolución de problemas: Tiene una inclinación natural y enérgica para ser el primero en concebir ideas y llevarlas a la práctica.
  • Liderazgo: Tiene habilidad para inculcar congruencia de metas.
  • Búsqueda de la excelencia: Tendencia a buscar la calidad y excelencia cuando realiza las tareas.
  • De la impaciencia a la indiferencia: si no están motivados, tienden a ser impacientes, y acaban por ser inactivos y no participar, pues aprecian monotonia y repetición en las actividades diarias habituales.
  • Intereses persistentes: Muestra perseverancia y constancia en áreas específicas de interés, en las que pretende aprender de manera profunda.

Además, es frecuente observar en estos niños cualidades personales como:

Gran curiosidad, madurez para el juicio, sentido del humor, mucha sensibilidad, habilidad para expresarse, para analizar la realidad, autoestima. Son niños responsables, críticos consigo mismos y a veces con los demás, perfeccionistas, a veces tímidos y a veces expansivos, que prefieren estar con compañeros mayores, con múltiples intereses y con gran capacidad de concentracion y de trabajo en lo que les motiva.

Piensa por un momento que pasaría si un alumno normal trabajara a diario, en vez de en su aula, en el aula de apoyo para deficiencias de aprendizaje: se desmotivaría y se frustraría, pues en esas condiciones le sería muy difícil aprender a su ritmo y se sentiría fuera de lugar. Si no identificamos a los niños de alta capacidad, cada día en el aula ellos se pueden sentir así. Paradójicamente, los indices de fracaso escolar de estos niños son muy altos.

Es necesario para el alumnado de altas capacidades, que el currículo educativo le ofrezca la oportunidad de plasmar los aprendizajes de manera personal u original, de aportar soluciones, de resolver problemas de manera creativa, utilizar la fantasía, el sentido del humor…

Fuente: Alcagi Foto: Unsplash

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.