La importancia de una boca sana desde la infancia

Hoy inauguramos esta nueva sección, en la que invitamos a expertos de nuestra ciudad a tratar temas que nos interesan o que directamente nos habéis propuesto. Ellos responden en una entrevista con Sol, En clave de Sol, a nuestras dudas y preguntas.

A tres grados es una sección que celebra la cercanía de los donostiarras. Siguiendo la famosa teoría de los 6 grados de separación, los donostiarras estamos conectados en 3 grados y esto nos hace tener muchos expertos muy cerca, a mano y de confianza.

Todos los donostiarras conocemos a alguien que conoce a alguien que conoce a … Cristina Rodríguez Pérez-Mosso.

Cristina es odontóloga especializada en ortodoncia y madre de dos niños de 4 y 1 años. Con ella hemos hablado sobre salud bucodental y las primeras visitas al dentista.

Los niños y las visitas al dentista

¿Por qué hay tantos adultos a los que les cuesta ir al dentista? Seguramente porque cuando eran pequeños, los tratamientos eran más invasivos y porque entonces, no se les explicó la importancia de una boca sana para toda la vida. Debemos visitar al dentista regularmente para evitar que pequeños problemas de salud puedan agravarse: es fundamental que eduquemos a los niños en la salud preventiva y que fomentemos hábitos de cuidarse y cuidar su cuerpo y mente, empezando por sus bocas.

La Clínica Dental Pérez-Mosso abrió sus puertas hace casi 3 años en el corazón de Etxadi. La amplia experiencia de sus odontólogas sumado a su trato humano ya las hacen un referente en salud bucodental en San Sebastián. Pero es que además, en esta clínica hacen un especial esfuerzo con los más pequeños de la casa.

No solo porque todas ellas son madres, sino porque consideran que es vital crear el hábito de visitar al dentista desde niños. Su objetivo es lograr que estas visitas formen parte de su vida, como lo puede ser ir a la peluquería, a entrenar a fútbol o ir al cine. Por eso se esfuerzan en realizar talleres, cuentacuentos, charlas informativas… hasta lograr que los niños se sientan cómodos, a gusto y tranquilos cuando acuden a la clínica.

Los niños deben sentir que tienen nuestra atención ya desde la recepción y deben saber que van a estar acompañados por sus padres en todo momento. También es muy útil si utilizan las zonas de confort como el área de juegos o el pupitre, donde pueden entretenerse, pintar y relajarse en un ambiente más familiar.

“Cada paciente es único, pero todos necesitamos sentir que nos están esperando cuanto entramos por la puerta, que somos importantes. Las primeras visitas condicionarán probablemente nuestra relación futura con el dentista y por eso hay que empezar a forjar la confianza desde el comienzo. ” dice Cristina.

¿Cuál es el desarrollo bucal habitual de las personas?

En general, la aparición de los primeros dientes de leche suele ser a los 6 meses de edad del niño, aunque habrá bebés que tarden más o menos en desarrollar los primeros dientes. Es lo que tiene la biología. Los primeros dientes en erupcionar son los incisivos inferiores. Después lo harán los incisivos superiores. Hacia los 2 años más o menos, el niño tendrá la dentición temporal completa, esto es, 20 dientes.

Hacia los 6 años estos dientes se van cayendo para dejar espacio a los dientes definitivos. A esta edad saldrán también las primeras muelas definitivas, detrás de las de leche.

En la primera fase del recambio, que durará hasta los 9 años aproximadamente, se caerán los 8 incisivos temporales.  Hacia los 10 años se producirá la segunda fase de recambio, en la que se caen los caninos y las muelas de leche, erupcionando los caninos y premolares definitivos. A su vez aparecerán las muelas de los 12 años. Y por último, hacia los 18 años, erupcionarán las muelas del juicio.

¿Por qué es importante cuidar los dientes primarios o “de leche”?

Los dientes de leche tienen, al igual que los definitivos, una función masticatoria y del habla y sirven de patrón para la erupción de los dientes definitivos. Por ello hay que cuidarlos desde el principio.

La salud bucodental debería ser parte de nuestra vida cotidiana. Una buena salud bucodental evita problemas futuros y cuanto antes lo tengamos presente mejor.

¿A qué edad sería conveniente dejar de utilizar chupete? ¿Es realidad o mito los problemas que acarrea su uso excesivo?

Tanto el chupete como chuparse el dedo son hábitos que pueden comprometer la dirección del crecimiento de los huesos maxilares y la posición de los dientes. Entre los 2 y los 3 años habría que dejar de usarlos. Eso es lo ideal. Pero como madre, sé que en casos es difícil. A veces ayuda recurrir a trucos como entregar el chupete al Olentzero, a los Reyes, echarlo a la hoguera de San Juan…  Para niños mayores también se puede utilizar el refuerzo positivo. Lo que es importante es eliminar estos hábitos.

¿Qué es lo primero que los padres deberían saber acerca del cuidado de los dientes?  

Insisto en que la higiene es fundamental desde el principio. Una buena higiene evita futuras complicaciones. Es importante que los padres acompañemos en este proceso a nuestros hijos.

Al principio lo haremos nosotros por ellos. Cuando son bebés, es conveniente pasarles una gasa húmeda por las encías. Al erupcionar los primeros dientes,  lo haremos con un cepillo pequeño y sin pasta. Más tarde, dejaremos que ellos mismos se cepillen los dientes con y los padres repasaremos el trabajo de nuestros hijos.

El niño irá aprendiendo poco a poco la técnica de cepillado. Cuando el niño aprende a escupir se introducirá la pasta infantil. Hacia los 8 años, los niños suelen tener ya un control motor que les permite hacerlo correctamente por sí mismos. En nuestra clínica insistimos mucho en este aspecto. Por ello enseñamos tanto a padres como a hijos la técnica de cepillado.

¿Cuándo hay que visitar al dentista por primera vez?

En mi opinión no hay una edad en concreto. Lo que sí recomendamos es que la primera visita sea anterior a cuando se detecte un problema, para que el niño no asocie al dentista con el dolor. La primera visita tiene que ser agradable. Para nosotras es un gran reto cumplir con las expectativas del niño. Nosotras pensamos que alrededor de los 5 años es un buen momento. Muchos padres lo hacen el año en el que reciben por primera vez el PADI, que es cuando el niño cumple 7 años. También es un buen momento.

Hay padres que prefieren que esta primera visita sea antes, y por supuesto nos parece muy correcto. Cada padre conoce la madurez de su hijo. Lo importante es que al menos se produzca esta visita. Y que sea pautada. Que una vez que el padre haya decidido acudir al dentista por primera vez con su hijo, estas visitas se produzcan con regularidad.

¿Cómo viven los niños la visita al dentista? ¿Cómo podemos mejorarla?

En la clínica nos encontramos todo tipo de niños. Para algunos es un momento emocionante, es conocer algo nuevo. ¡Un sillón que parece una nave espacial! Con tanto botón y que sube y baja. Para otros niños, la visita puede ser más traumática por alguna mala experiencia anterior, ya sea en el dentista o en el médico.  O incluso porque hayan oído o les hayan contado algo negativo.  En cualquier caso, no les podemos fallar. Hemos de ganárnoslos utilizando un lenguaje sencillo, evitando siempre palabras tales como pinchar o dolor. Ellos tienen que sentirse los protagonistas de ese momento y tanto los padres como el dentista tenemos que dejar que ellos mismos se expresen. Tenemos que crear un gran vínculo entre nosotras y el niño. Hemos de ganarnos su confianza.

Por otro lado, el papel de los padres es fundamental. Lo que ellos transmitan a sus hijos condicionará en un alto porcentaje el éxito de la visita. Nosotras aconsejamos que previo a la cita visiten nuestra web, para que vean qué van a encontrar tras cruzar la puerta de entrada. Es fundamental que los padres mantengan siempre una actitud segura y tranquila. Transmitirles que ellos van a estar ahí, esperándoles.  Y lo más importante, nunca mentirles. Podemos omitirles información, pero no mentirles.

¿Qué opinión tenéis del programa PADI? ¿En qué consiste?  

Para nosotras es un gran programa y es una suerte que exista. Es el programa creado por Osakidetza, dirigido a niños entre 7 y 15 años para que acudan al dentista. Cada niño recibe un volante anual y un listado de las clínicas que nos hemos adherido. Este programa fomenta la asistencia de los niños al dentista. En él se incluyen revisiones, higienes, empastes, y endodoncias en dientes definitivos, y extracciones de dientes de leche de forma gratuita. De esta forma se crea este hábito que comentaba antes de acudir regularmente al dentista.

¿Cuáles son las particularidades y dificultades de tratar a niños? 

La falta de madurez de nuestros pequeños pacientes hace que el tratamiento pueda ser más difícil. Su miedo a lo desconocido o incluso el miedo que los padres han podido proyectar en ellos por una mala experiencia propia, todo se refleja en ellos. En ese sentido, son transparentes. Una simple mirada nos indica si el niño se siente a gusto o está incómodo. ¿Dificultades? pues todas: desde que el niño no quiera sentarse en el sillón hasta que no quiera abrir la boca. Que le caigan las lágrimas en silencio o con llantos. Y claro está, esto dificulta su tratamiento. Es entonces cuando tenemos que dar lo mejor de nosotras. La empatía es fundamental. Y la paciencia. Tenemos que adaptarnos a su ritmo y no podemos pretender que ellos se adapten al nuestro.

¿Cuáles son los principales problemas bucales que se encuentran en los niños?

Las patologías más frecuentes que vemos en la clínica son las caries y las fracturas por traumatismos.

¿Cómo puede afectar no detectar una caries a tiempo?

En ocasiones, si no se detecta una caries a tiempo, las consecuencias no tienen por qué ser graves. Se trata cuando se detecta y no hay mayor problema. Sin embargo, también puede ocurrir que aparezca un flemón, en cuyo caso hay que tratarlo, e incluso haya que extraer la pieza. En ese caso, deberemos de colocar un mantenedor de espacio. Como hemos comentado antes, los dientes de leche sirven de guía a los definitivos. Por eso es importante mantener el hueco que la pérdida prematura del diente ha dejado. En ese caso, el niño deberá de acudir con más frecuencia a la clínica, para que podamos hacer un buen seguimiento.

Se atribuyen las caries a la ingestión de dulces. ¿Qué alimentos deberíamos evitar de forma continuada por la cantidad de azúcar que llevan?

Es importante una alimentación equilibrada y variada tanto para la salud dental de nuestros hijos como la nuestra. Habría que evitar la ingesta de zumos envasados, bebidas carbonatadas, bollería industrial, yogures para beber,… Las bacterias cariogénicas se nutren del azúcar, segregan ácidos que provoca la caries en el diente. Si seguido a la ingesta del azúcar tuviésemos una higiene adecuada, los riesgos de que aparezcan las caries disminuyen. Pero en ocasiones, incluso llevando una correcta dieta e higiene, aparecen caries. El esmalte, la composición de la saliva, la anatomía de los dientes… todos ellos son factores que condicionan la aparición de caries.

En cuestión de unos años, se ven más niños con ortodoncia y a edades más tempranas. ¿A qué es debido?

Yo creo que es principalmente porque la sociedad está más concienciada de lo importante que es una buena salud bucodental. La finalidad de la ortodoncia es corregir la posición de los dientes. Muchas veces la asociamos a estética, que también, pero la posición de los dientes es fundamental para facilitar una correcta higiene y oclusión, y en niños, sobre todo, asegurarnos que el crecimiento y el desarrollo de los dientes y los maxilares  es el correcto para evitar problemas futuros.

Imágenes: Unsplash

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