La tabla Haizea-Llevant y el neurodesarrollo de los niños

«Y esto… ¿será normal?«. Esta pregunta atraviesa la mente de cualquier padre o madre en varios momentos de la vida de sus hijos. Sobre todo durante los primeros meses, que suelen ser los de mayor nerviosismo e inquietud. Queremos saber cuándo logrará sentarse el bebé, con cuántos meses puede comenzar a comer sólidos, a qué edad debería gatear, hablar o caminar… En el fondo, sabemos que no existen plazos fijos y únicos, que lo ideal es respetar el ritmo propio de cada niño. Pero aún así tendemos a buscar certezas sobre las que asentar nuestra tranquilidad. Y como es evidente, es mejor hacerlo partiendo de información de confianza.

Hay que tener muy claro que sólo un profesional acreditado puede constatar la aparición de trastornos durante las distintas fases del desarrollo de los niños. Sin embargo, esto no significa que padres, cuidadores y educadores no podamos hacer nada. Nuestro papel es fundamental. «La observación de los padres es vital para asegurar el correcto neurodesarrollo del niño», explica María José Mas, especialista en pediatría y neuropediatría, en el curso «El Neurodesarrollo. ¿Cómo saber que todo va bien?». Es una labor de equipo: el profesional sanitario posee los conocimientos, pero en consulta no dispone del tiempo de observación suficiente. Y eso justo es lo que podemos aportar los padres. La correcta utilización de herramientas como la tabla Haizea-Llevant nos permite hacerlo de forma más eficaz.

¿Qué es la tabla Haizea-Llevant?

La tabla Haizea-Llevant es un recurso que ayuda a valorar el desarrollo cognitivo, motor y social de los niños desde el nacimiento hasta los cinco años de edad. Emilio Fernández Álvarez, uno de los neuropediatras pioneros en España, fue el encargado de dirigir el proyecto que permitió configurar la tabla. Los datos se tomaron de niños de Catalunya y Euskadi. De ahí la denominación de la herramienta: Haizea y Llevant son nombres de vientos en euskera y catalán.

Esta tabla explora un total de 97 habilidades de los niños, relacionadas con cuatro áreas de su neurodesarrollo.

1. Sociabilidad. 26 ítems. Ejemplos: Reacciona a la voz / Distingue a su madre / Imita gestos.
2. Lenguaje. 31 ítems. Ejemplos: Atiende a una conversación / Utiliza la palabra ‘no’ / Reconoce números.
3. Manipulación. 19 ítems. Ejemplos: Realiza la pinza superior / Coge un lápiz / Copia un cuadrado.
4. Motricidad/postura. 21 ítems. Ejemplos: Enderezamiento cefálico / Carrera libre / Equilibrio con un pie.

Examinando estas capacidades, este instrumento nos ayuda a distinguir si el niño está más cerca o más lejos de la normalidad. Es importante comprender que, en este contexto, el concepto ‘normalidad’ se refiere de manera específica al desarrollo del 95% de los niños. «El hecho de ser precoz o tardío no tiene por qué ser, por sí mismo, un factor de riesgo», advierte María José Mas.

Así, la tabla Haizea-Llevant informa sobre el momento en que suelen adquirir ciertas habilidades la mayor parte de los niños. Es útil para localizar posibles problemas, pero ni mucho menos es categórica en la detección de trastornos. La herramienta también incluye una serie de signos de alerta, que son igualmente indicadores de posibles alteraciones en el desarrollo.

Aprendiendo a usar la tabla Haizea-Llevant

María José Mas es médico experta en pediatría y neuropediatría, con máster en Neurociencia y Biología del Comportamiento. En la actualidad es responsable de la neuropediatría de la Xarxa Socio-Sanitaria Santa Tecla. En el curso «El Neurodesarrollo. ¿Cómo saber que todo va bien?», la doctora dedica una lección completa al funcionamiento de la tabla Haizea-Llevant. Con explicaciones sencillas y ejemplos prácticos, María José nos enseña cómo interpretar la información que adquirimos al utilizarla. Gracias a estos conocimientos podrás llevar a cabo una observación efectiva, contrastando tus hallazgos con los especialistas sanitarios encargados de analizar y evaluar su desarrollo.

Esta formación también profundiza en otros temas relevantes. Conocer el cerebro del niño, entender la diferencia entre retraso y trastorno, discriminar cuáles son los aspectos a los que debemos prestar más atención… A lo largo de 10 lecciones y 2 horas y media de vídeo en calidad 4K, María José Mas traza un recorrido esencial para acompañar los procesos de maduración de los niños. Porque saber cuándo debemos preocuparnos es la mejor manera de detectar problemas con tiempo para atajarlos.

Publicado por Tomás Magaña en BLOG DE ESCUELA BITÁCORAS

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