Cerebro adolescente: los grandes cambios cognitivos y emocionales

A lo largo de la adolescencia ocurren una variedad de cambios físicos dentro del cerebro que son la razón por la que los adolescentes parecen estar constantemente angustiados. La generación de conexiones cerebrales combinadas con las fluctuantes hormonas y niveles de neurotransmisores deja a los adolescentes muy susceptibles a influencias ambientales, tanto positivas como negativas. Por lo tanto, el comportamiento arriesgado, el mal humor y la falta de control de los impulsos entre los compañeros son naturales mientras se ajustan a sus identidades en ciernes y su revolucionaria capacidad de pensamiento en su camino a la adultez.

Las neuronas durante la adolescencia

Aunque el cerebro ha crecido completamente poco después del nacimiento, sufre cambios estructurales considerables durante la adolescencia. La materia gris es uno de los dos tipos de tejidos del sistema nervioso central que contienen las neuronas del cerebro. La neuronas son las células nerviosas especializadas que envían mensajes químicos al cuerpo a través de sus conexiones, las sinapsis.

Antes de la adolescencia, hay una sobreproducción de conexiones neuronales. Aunque pudiera parecer que el desarrollo del cerebro en la adolescencia supusiera un aumento del número de neuronas, en realidad sucede justo lo contrario. Incluso las sinapsis del cerebro se reducen más tarde cuando las habilidades cognitivas están en su apogeo. Los estudios revelan que el cerebro adolescente pierde un 7-10 % de materia gris porque se eliminan las conexiones sinápticas innecesarias (no útiles porque no se están utilizando). El cerebro es más rápido y más eficiente con menos conexiones neuronales. Las sinapsis infantiles que no se utilizan se descartan, pero las conexiones utilizadas con frecuencia se refuerzan como resultado de la llamada poda sináptica. Este proceso es similar a la poda de un arbusto para evitar que las ramas más débiles interfieran con el potencial de crecimiento.

Los neurotransmisores en la adolescencia

Los neurotransmisores son sustancias químicas liberadas por las neuronas (células nerviosas) en el cerebro. La dopamina, la serotonina y la melatonina son los tres neurotransmisores primarios que disminuyen durante la adolescencia. Una disminución de la dopamina y la serotonina conducen a un comportamiento impulsivo y malhumorado. La producción de melatonina cambia el ritmo circadiano y aumenta la necesidad de dormir, razón por la que la mayoría de los adolescentes duermen hasta el mediodía.

El cortex prefrontal en la adolescencia

El cerebro humano madura de atrás hacia adelante. Localizada en el lóbulo frontal, la corteza pre-frontal es la última en desarrollarse en comparación con otras áreas cerebrales y no está completamente madura hasta los 25 años. Es relevante en los procesos de funciones ejecutivas. A menudo conocida como el centro de control del cerebro, la corteza pre-frontal regula las emociones, controla el comportamiento, y está involucrada en la planificación y la toma de decisiones.

Los expertos coinciden en que los adultos hacen la mayoría de sus pensamientos usando las porciones delanteras de su cerebro, mientras que los adolescentes operan con la porción posterior. La poda sináptica no ha refinado todas las conexiones necesarias para que la corteza pre-frontal funcione de manera óptima. El resultado es un error en la toma de decisiones durante las etapas de la adolescencia.

Diferencias por sexo en las etapas de la adolescencia

Existen diferencias evidentes entre los adolescentes de ambos sexos. Durante la infancia, los niveles de las hormonas sexuales primarias estradiol y testosterona son iguales. Sin embargo, al comenzar la adolescencia estos niveles de hormonas cambian, con las niñas produciendo ocho veces más de estradiol y con los niños produciendo el doble de testosterona. El papel del estradiol en las mujeres es ayudar en el desarrollo de características sexuales secundarias como el desarrollo de los senos, y para preparar las funciones de fertilidad, mientras que la testosterona en los hombres es responsable de la madurez sexual.

Los diferentes niveles de hormonas contribuyen no sólo a las diferencias físicas en cada etapa de la adolescencia, sino también a los aspectos psicológicos y a los hitos de la adolescencia.

Depresión y problemas emocionales en la adolescencia

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que causa una sensación persistente de tristeza durante dos semanas o más. Mientras que los adolescentes son estereotipos como caprichosos, los cambios emocionales excesivos pueden indicar un verdadero problema emocional. Muchos sufren de depresión, ansiedad y trastornos alimenticios relacionados con sus cuerpos cambiantes. Las adolescentes están más expuestas a problemas emocionales que los adultos. Comportamientos como la violencia en la escuela, el bullying, el bajo rendimiento escolar, el consumo de alcohol y drogas y no tener amigos son indicativos de un problema más profundo. Un padre o tutor observador y receptivo es esencial para determinar si su comportamiento indica que necesita ayuda y justifica la intervención profesional.

Apoyando a tu hijo a través de la adolescencia

Las etapas de la adolescencia son un período emocional e inductor de estrés para todos los involucrados. Los padres de adolescentes a menudo sienten que están desbordados. El apoyo durante la adolescencia es vital para su desarrollo, por lo que recogemos una lista de consejos de expertos para guiar a tu hijo a través de la adolescencia.

  • Ser un modelo a seguir: cada joven tiene un modelo a seguir. Los padres deben ejemplificar el comportamiento y los valores que quieren que sus hijos muestren.
  • Establecer límites: Los adolescentes desafiarán reglas y pondrán los límites a prueba, es natural. Aún así, debemos proporcionarles un soporte que los mantenga a salvo y les muestre que sus acciones tienen consecuencias.
  • Comunicación: Hablad sobre asuntos de conflicto. Tu adolescente tiene que sentirse cómodo abordando sus preocupaciones. Encuentra el estilo de comunicación de tu adolescente para una comunicación abierta.
  • Explica por qué: Asegúrate de informar a tu adolescente por qué esperas de él un cierto comportamiento (por ej. para su seguridad). No te conformes con evitar el tema con un “porque yo lo digo y punto”. Los adolescentes deben aprender a razonar y vincularlo con sus posibles decisiones.
  • Escucha: Escucha lo que tu adolescente tiene que decir, quiere ser escuchado y merece el respeto.

Fuentes: Unsplash, Cognifit.

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